El Sudeste Asiático: Tailandia

Maya Bay, Ko Phi Phi, Tailandia

El Sudeste Asiático es una región de Asia que comprende 11 países todos de una gran variedad de culturas y contrastes entre los océanos Índico y el Pacífico. Esta área de Asia es una de las favoritas del turismo internacional por sus playas exuberantes, comida exquisita y una buena conexión aérea, marítima y terrestre. 

 Tuve la oportunidad de visitar Tailandia, Malasia y SIngapur en 2015 y si bien fue un viaje express, pude hacerme una idea de cada uno de estos países, explorar un poco su cultura y creencias religiosas, probar su deliciosa comida y disfrutar sus preciosas playas cristalinas.

Tailandia es posiblemente el país más turístico del Sudeste Asiático, ideal para una primera incursión en esta zona del mundo, ya que es experto en la atención, la gastronomía, la vida nocturna, y los tours a través de su rico territorio de planicies, montañas e islas. Si vas a Tailandia no dejes de visitar su capital, Bangkok, con sus mercados, templos, restaurantes y clubs; así como las hermosas playas e islas, Kravi, Phuket, Ko Phi Phi, por nombrar algunas de las más concurridas.

Tailandia ha sido el país que más me ha impactado en este viaje, tanto por su cultura, gastronomía, paisajes, religión y las transitadas calles de la capital. 

Estas son algunas de nuestras experiencias en Tailandia:

En las calles de Bangkok hemos comido insectos fritos, es fácil encontrarlos ya que hay múltiples puestos ubicados en la calle principal, Khao San Road, donde se amontonan turistas curiosos para probar estos desagradables bichos (gusanos, larvas, cucarachas, escorpiones, grillos, entre otros) y los que no se atreven a comerlos, al menos sacarán una exótica foto para su album de recuerdos de viajes.

Hemos paseado por uno de los barrios rojos de Bankok, Patpong, donde venden toda clase de objetos sexuales en un mercado callejero gigante, además de ofrecerte todo tipo de experiencias y espectáulos relacionados con el sexo. Aquí abundan bares, discotecas y locales de entretenimiento para adultos,  que llaman la atención de turistas y locales con sus letreros neón.  Y aunque la prostitución no es legal en Tailandia, el turismo sexual se percibe en cada esquina de este pintoresco barrio. Patpong, aunque controversial, es un barrio al que vale la pena echar un vistazo si te pasas por la capital de Tailandia.

Hemos visitado la provincia de Phuket y las islas de Ko Phi Phi, Ko Phi Phi Don y  Maya Bay, parajes hermosos, con paisajes de ensueño, playas con aguas cristalinas y arena blanca y vegetación abundante. Lugares donde se respira tranquilidad y te desconectas de absolutamente todo! Dependiendo de la época del año algunos pueblos o ciudades principales suelen estar atestados de turistas, por lo que abundan los comercios y una vida nocturna bastante agitada, con bares y fiestas en las playas, donde los espectáculos con fuego, al ritmo de música electrónica y tribal, son la mayor atracción de la noche.

También descubrimos el lado espiritual de Tailandia y visitamos algunos de sus templos, como el Wat Phra Kaew ( El templo del buda de esmeralda). Sin duda uno de los templos más espectaculares que he visitado en mi vida, que no solo me impactó por su ornamentada arquitectura del siglo XVIII, con estatuas, pagodas, y edificios de rica decoración, sino por su grandeza y la paz que se vive dentro del mismo. Aquí tuvimos que vestirnos apropiadamente con faldas largas (hombres y mujeres), que nos facilitaron en la entrada al templo, además de ir descalzos.

Mi plato favorito en Tailandia: El Pad Thai. Un excelente wok salteado en base de tallarines de arroz, con salsa de pescado, huevos, pasta de tamarindo y algunos vegetales. Los hay de camarones, pollo o vegetarianos, y lo mejor es cuando te lo sirven dentro de una piña (ananá)!! Si!, para chuparse los dedos!

 

Sin duda volvería a visitar el Sudeste Asiático, en especial Thailandia. Y en mi mente tengo pendientes otros países de esta zona que me gustaría visitar con más calma, ya les iré contando.

 

Viajar

Ruta de los 7 lagos. Patagonia Argentina.

Viajar, es dejar atrás lo conocido y aventurarse a un mundo nuevo. Es vencer los miedos, decir que sí, arriesgarse y recorrer otros pasos, conocer otras culturas, otros puntos de vista.

Viajar es sentirse perdido y encontrarse. Es aprender en el recorrido, adentrarse en otros universos.

Viajar es sentir temor y vencerlo. Es aprender otros idiomas, es probar nuevos sabores, sentir otros climas, ver otros paisajes.

Viajar es enfrentarse a uno mismo, es romper la inercia, salir de lo cotidiano y observar.

Viajar es sentirse libre, sentirse pequeño, sentirse humano.

Es saber mucho y no saber nada.

Viajar es respirar un aire nuevo. Es caminar descalzo en la playa, sofocarse con la humedad de la selva, es abrazar la naturaleza y la grandeza del mundo. Es recorrer grandes ciudades con su bullicio y sus comercios, o pintorescos pueblitos perdidos en el tiempo.

Es sentirse desubicado, es la incertidumbre misma. Es no saber qué camino tomar o a dónde regresar. Viajar es improvisar.

Viajar es conocer gente linda y darnos cuenta que tenemos más cosas en común de lo que alguna vez nos imaginamos.

Es dejar personas queridas en cada lugar que visitamos y prometer regresar aunque después no lo hagamos.

Viajar es acumular experiencias, es querer abrazar el mundo, es querer saberlo todo y comprender que no será posible.

Es caminar, abrir el corazón, sentir empatía. Es jugar, nadar, correr, bailar y reir, en todos los idiomas. Es escuchar millones de historias y sorprenderte cada día.

Es sentirse solo, es añorar estar en casa, probar las comidas de mamá y arroparse con la calidez de los tuyos.

Viajar es sentir que tu ciudad natal se paraliza cuando no estás, aunque no sea cierto. Es que pasen los años y regresar como si nada, aunque nada sea como antes.

Viajar es una experiencia única e individual. No hay que irse muy lejos para hacerlo, basta con estar atentos. La vida misma es un gran viaje.


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Recuerdos de Brisbane

Southbank, Brisbane.

Brisbane, significa para mi, el comienzo de una aventura, los primeros pasos lejos de mi tierra, independencia y conocimiento. Fue la ciudad que me immpulsó a seguir conociendo el mundo.

Me alegra haber llegado a una ciudad como Brisbane, pequeña, acogedora y con un clima muy agradable y sin extremos, con una temperatura media  anual de 17ºc.

Viajé a Brisbane en Julio de 2007. Por primera vez experimentaba los cambios estacionarios, ya que no tenemos estaciones en los países que se encuentran cerca de la línea del ecuador.

Si bien su clima no es extremo, se pueden diferenciar perfectamente cada una de sus épocas del año. En aquel momento era invierno y aunque era un cambio drástico para mi, no dejé que se me congelaran las ganas de conocer y aprender.

La gente de Brisbane es muy amable y alegre, con la calidez que tienen las personas de zonas costeras y soleadas. Es una ciudad estudiantil, con jóvenes que van y vienen, de  diversos lugares del mundo, en su mayoría asiáticos.

Brisbane es la capital y la ciudad más poblada del estado de Queensland, Australia. Es es una ciudad mediana, con alrededor de 2 millones de habitantes; alegre, dinámica, cosmopolita, y rodeada de naturaleza. Es un lugar que tiene todo lo que necesitas para vivir una verdadera experiencia Ozzie. 

El centro de la ciudad, CBD (Central Business District), comunmente llamada «La city» por los latinos, o «The city» por los angloparlantes, se encuentra lleno de bares, restaurantes, escuelas de inglés, y hermosos paseos y jardínes con innumerables comercios. Su gran rio recorre la ciudad de este a oeste dándole un aire de frescura y tranquilidad.

Vale la pena tomarse el tiempo para recorrer cada uno de sus barrios, South bank, Spring Hill, West End, Kangaroo Point, CDB,  The Valley y Woollongaba;  ya que encontrarás en ellos diferentes atractivos, bares, resutaurantes, centros comerciales, y espacios naturales para disfrutar. La ciudad puede recorrerse bien sea caminando, en bicicleta o usando los diversos y modermos medios de transporte público que ofrece, como buses, metro, tren y ferry.  

Aunque no cuenta con playa,  Brisbane, dispone de una hermosa playa artificial a orillas del rio que lleva su mismo nombre, en la hermosa zona de Southbank. Si quieres visitar playas naturales y hermosas cerca de Brisbane, puedes viajar una hora y media o dos horas a Gold Coast, Noosa (sunshine Coast) o ir a una de las espectaculares islas, Stadbrooke,  Fraser, Moreton, entre muchas otras.

Si quieres hacer un paseo fuera de la ciudad te recomiendo que visites Mount Coot-tha, desde donde tendrás unas preciosas vistas y amplios jardines. También puedes visitar Lone Pine Koala Sanctuary, el zoológico de Canguros y Koalas de Brisbane, que también se encuentra a las afueras de la ciudad y cuenta con diferentes especies de fauna y flora australianas.